Según el comunicado oficial difundido durante la madrugada de este miércoles 28 de octubre, Bolsonaro ingresó a las 22.50 del martes 27 por el puente internacional Tancredo Neves, que conecta Foz de Iguazú, en Brasil, con Puerto Iguazú, en Misiones.
El registro migratorio también incluyó a Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro, quienes viajaban junto al dirigente brasileño.
De Puerto Iguazú a Guayaquil en un vuelo privado
Migraciones precisó que los cuatro pasajeros presentaron documentación habilitante para ingresar a la Argentina y que el procedimiento se realizó sin incidentes.
Sin embargo, el dato que concentró la atención fue el siguiente movimiento de la comitiva. De acuerdo con el organismo, a las 23.30 abordaron un vuelo privado operado por Baires Fly S.A., cuyo plan de vuelo establecía como destino la ciudad ecuatoriana de Guayaquil.
La aeronave había llegado a Puerto Iguazú desde el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires durante la noche del lunes. Aunque la partida estaba prevista inicialmente para esa jornada, los trámites ante Aduana y Migraciones para los pasajeros y la tripulación demoraron la operación, y la salida programada para las primeras horas del martes no se concretó.
La confirmación oficial llegó después de varias horas de incertidumbre sobre el paradero de Bolsonaro, en medio de versiones cruzadas acerca de su posible presencia en territorio argentino.
La Justicia brasileña, en el centro de la controversia
La salida del dirigente adquiere relevancia por su situación judicial en Brasil. El juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes había ordenado que entregara su pasaporte y le había impuesto restricciones para viajar al exterior ante el riesgo de una eventual fuga.
Bolsonaro enfrenta investigaciones vinculadas con presunto lavado de activos, evasión fiscal, corrupción y difamación. Su situación también quedó bajo escrutinio por las sospechas relacionadas con el financiamiento de su campaña electoral.
Entre las hipótesis investigadas figuran posibles irregularidades en el flujo de fondos, eventuales maniobras de influencia extranjera y el uso de plataformas digitales. Esas líneas de investigación deberán ser acreditadas en el ámbito judicial y no constituyen, por sí mismas, una declaración de culpabilidad.
Un caso con repercusiones regionales
El episodio vuelve a poner bajo la lupa los controles fronterizos y la coordinación entre las autoridades de Argentina y Brasil ante situaciones que involucran restricciones judiciales internacionales.
Por ahora, la información oficial confirma el ingreso de Bolsonaro por Misiones y su posterior partida hacia Ecuador. El destino final de su viaje y las consecuencias judiciales de sus movimientos dependerán de las actuaciones de las autoridades competentes.




