Los actos se realizaron durante la jornada en distintas partes del país, donde tuvieron como protagonistas al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, en La Matanza, y al diputado nacional Máximo Kirchner, en Chaco, junto a Jorge Capitanich.

Por la tarde, la militancia se movilizó y se reunió en el barrio porteño de Constitución para estar junto a la exmandataria en su domicilio, donde cumple la condena impuesta por la Causa Vialidad.

El Partido Justicialista (PJ) comparó la situación de Cristina Kirchner con la proscripción de Juan Domingo Perón y convocó a su militancia a “luchar y construir las condiciones políticas necesarias” para lograr su libertad.

“No se trata de justicia: se trata de proscripción”, señaló el comunicado, que acusó al poder de buscar impedir que el pueblo vuelva a elegir “a la dirigente política más importante de la oposición”.

Además, el PJ cuestionó la condena contra la exmandataria, a la que definió como “sin pruebas”, y sostuvo que la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos es “el verdadero objetivo de la persecución”.

En ese marco, el PJ llamó a su militancia, sus organizaciones, los trabajadores y “todos los sectores democráticos del país” a asumir una “responsabilidad histórica” para reclamar la libertad de Cristina Kirchner y el fin de su proscripción.

El Día de la Lealtad contó con distintos actos por separado, en medio de la interna que atraviesa el peronismo de cara a las elecciones presidenciales del año próximo.

El hijo de la exmandataria se presentó en Chaco junto al senador y exgobernador Jorge Capitanich, donde lanzó un mensaje hacia la interna del PJ y sostuvo que Cristina Kirchner está “secuestrada” por “el poder económico más concentrado y recalcitrante de la Argentina, que son unos poquitos empresarios”.

El líder de La Cámpora cargó contra aquellos dirigentes que realizan discursos de confrontación y luego no sostienen su posición: "Hay muchos que les gusta agarrar el micrófono y subirse a las tarimas a decir discursos lindos y a prometer batalla, que después al primer chasquibún salen corriendo".

Mientras que Kicillof, en La Matanza, llamó a la unidad del espacio, criticó con dureza la política exterior del presidente Javier Milei y pidió construir una alternativa electoral para “terminar con esta pesadilla”.

"Lo dije el otro día y lo digo hoy: cuenten conmigo para poner el cuerpo, para recorrer el país y para asumir las responsabilidades que tocan en esta hora del país. Al peronismo no hay desafío que le quede grande. El peronismo va a volver a gobernar la Argentina: nuestra tarea es construir una alternativa, representar a nuestro pueblo y recuperar la Argentina para los argentinos".

"Tenemos un adversario poderoso, con recursos internacionales, que quiere instaurar en Argentina una vuelta a la dependencia absoluta. Ante eso vengo a recordar una de las 20 verdades del peronismo: el adversario está allá, es contra ellos. Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista", remarcó.