La interna entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a escalar este miércoles, luego de que el canciller Pablo Quirno le pidiera públicamente que dé "un paso al costado" si no comparte el rumbo del Gobierno nacional.

Las declaraciones se producen en medio de un clima de fuerte tensión dentro del oficialismo, tras el revés que sufrió La Libertad Avanza en el Senado, donde debió retirar del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo que modificaba el régimen de venta de tierras rurales a extranjeros.

Quirno: "Que se corra"

En una entrevista con A24, Quirno cuestionó las recientes declaraciones de Villarruel sobre el estado del Presidente y aseguró que sus dichos son incompatibles con el rol institucional que ocupa.

"Me parecen declaraciones muy desafortunadas. Si no está de acuerdo con el Presidente y cree que no está en condiciones de gobernar, que se corra", sostuvo el ministro de Relaciones Exteriores.

Además, afirmó que la vicepresidenta "constantemente hace comentarios contrarios a la autoridad presidencial" y consideró que sus expresiones afectan la unidad del Gobierno.

"Estoy pidiendo que dé un paso al costado si ella piensa esto. No corresponde hablar del Presidente de esa manera", enfatizó.

El voto remoto que desató la polémica

Uno de los episodios que profundizó el conflicto fue la decisión de Villarruel de autorizar que la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti participe de manera virtual en la sesión del Senado de este jueves.

La legisladora mendocina atraviesa un embarazo de riesgo y cuenta con recomendación médica para no viajar a Buenos Aires. Aunque la autorización deberá ser ratificada por el cuerpo, la medida fue interpretada por sectores del oficialismo como un gesto político hacia la oposición.

Desde la Casa Rosada cuestionaron la decisión al considerar que modificó el funcionamiento del Senado en una sesión clave para el tratamiento de la ley de propiedad privada.

Un enfrentamiento que no se detiene

La controversia se originó días atrás, cuando Villarruel respondió en la red social X a publicaciones impulsadas desde el entorno presidencial y expresó su "genuina preocupación" por el estado del mandatario, además de hacer referencia a supuestas "persecuciones imaginarias".

Esas declaraciones provocaron una inmediata reacción del oficialismo. Días antes, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, también había reclamado que la vicepresidenta renuncie si no comparte el proyecto político del Gobierno.

En las últimas horas, además, trascendió que Villarruel avaló el voto remoto del senador radical Flavio Fama, quien se recupera de una intervención quirúrgica, y restituyó la integración original de las comisiones del Senado, revirtiendo cambios impulsados por el oficialismo.

Con este nuevo cruce, la relación entre Milei y Villarruel atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión desde el inicio de la gestión, en un escenario marcado por diferencias políticas cada vez más visibles y disputas por el manejo de la agenda parlamentaria.