A tres años de los hechos ocurridos en el acceso a Purmamarca durante las protestas de junio de 2023, integrantes de comunidades originarias volvieron a movilizarse este miércoles en San Salvador de Jujuy para reclamar justicia y exigir el avance de las investigaciones judiciales.

La concentración se realizó en las afueras de la Legislatura provincial y de Casa de Gobierno, donde los comuneros expresaron su preocupación por la falta de avances en las causas vinculadas a los enfrentamientos registrados el 17 de junio de aquel año.

En diálogo con La Voz de Jujuy, uno de los referentes de las comunidades explicó que la movilización tuvo como principal objetivo visibilizar la situación de las víctimas y reclamar que se determinen responsabilidades.

"Hoy llegamos aquí con un solo objetivo: pedir justicia por los hermanos que perdieron la vista, por los hermanos que fueron heridos por las balas de goma y que sufrieron daños psicológicos. Nuestro objetivo es que sean imputados los verdaderos responsables de lo que consideramos una masacre contra las comunidades originarias", expresó.

Asimismo, cuestionó el accionar de la Justicia provincial y aseguró que las investigaciones no registraron avances significativos. "Todo está quieto. Vemos que la Justicia jujeña no actúa de acuerdo a derecho y que existe una convivencia con el Gobierno. No tenemos respuestas ni investigaciones concretas, mientras nuestros hermanos continúan padeciendo las consecuencias de lo ocurrido", sostuvo.

Durante la manifestación, los representantes de las comunidades también recordaron los derechos reconocidos a los pueblos originarios en la legislación nacional e internacional. En ese sentido, mencionaron el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Acuerdo de Escazú y el artículo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional, que reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos.

"Le recordamos al Estado que somos preexistentes al Estado argentino y que nuestros derechos deben ser respetados. Sin embargo, sentimos que siguen siendo vulnerados", manifestaron.

Según indicaron los comuneros, muchas de las personas que resultaron heridas durante los disturbios aún presentan secuelas físicas y psicológicas, por lo que reiteraron su pedido de justicia y reclamaron una investigación que permita esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes.

La jornada se desarrolló de manera pacífica y volvió a poner en agenda uno de los episodios más sensibles de la historia reciente de la provincia, cuyo impacto continúa siendo motivo de reclamo por parte de las comunidades originarias.