En vísperas de una de las manifestaciones religiosas más convocantes de la provincia, el Ministerio de Salud de Jujuy recordó una serie de pautas fundamentales para cuidar la salud durante la tradicional peregrinación al santuario de la Virgen de Copacabana de Santuario de Punta Corral.
Cada año, miles de fieles realizan el ascenso a pie por los caminos de la Quebrada para llegar hasta el santuario, ubicado a gran altura sobre el nivel del mar. Los principales accesos son por Tunalito, con un recorrido de aproximadamente 16 kilómetros que alcanza casi los 4.000 metros de altura, y por Tumbaya, un trayecto de 26 kilómetros que llega a unos 3.800 metros, incluyendo sectores de caminata por el lecho del río.
Ante estas condiciones, desde la cartera sanitaria recomendaron realizar un chequeo médico previo. La consulta con el médico de cabecera permite obtener el apto para el ascenso y actualizar estudios básicos como electrocardiograma, análisis de laboratorio, radiografía de tórax o ergometría, especialmente en personas con enfermedades crónicas.
También se aconseja utilizar ropa y calzado cómodos que permitan una caminata prolongada sin generar rozaduras o lesiones. La hidratación es otro aspecto central: los peregrinos deben llevar agua segura y consumirla en pequeños sorbos durante todo el recorrido, evitando bebidas energizantes que pueden provocar agotamiento posterior.
En cuanto a la alimentación, se sugiere optar por alimentos livianos y ricos en hidratos de carbono, como caramelos, galletas dulces o bebidas azucaradas, que aportan energía durante las primeras etapas del ascenso.
Las autoridades sanitarias también remarcaron la importancia de evitar el consumo de alcohol, tabaco, automedicación o cualquier otra sustancia, ya que pueden agravar los efectos del esfuerzo físico y las condiciones de altura.
Otra recomendación clave es realizar pausas periódicas: se sugiere caminar alrededor de 20 minutos y luego descansar al menos 10 minutos para evitar el agotamiento extremo.
Entre las situaciones más frecuentes que pueden presentarse durante la peregrinación se encuentra el mal agudo de montaña, causado por la disminución de oxígeno en sangre debido a la altura. Se estima que hasta el 90% de los peregrinos puede experimentar síntomas en algún momento del recorrido, como mareos, dolor de cabeza o dificultad para respirar.
Las personas con hipertensión, diabetes u otras enfermedades deben extremar los cuidados, cumplir con sus tratamientos y, de ser posible, llevar en el celular fotografías de estudios médicos recientes para facilitar una eventual atención de emergencia.
Asimismo, desde Salud advirtieron que niños pequeños, embarazadas y adultos mayores deberían evitar el ascenso por el alto nivel de exigencia física, los riesgos respiratorios y el esfuerzo cardiovascular que implica la travesía.
En caso de accidentes, caídas, torceduras, mareos o problemas respiratorios, se recomienda permanecer en un lugar fijo y pedir ayuda a otros peregrinos para que den aviso al personal sanitario.
Para asistir a los fieles, el operativo sanitario estará coordinado por el SAME 107, que desplegará 11 puestos de atención a lo largo de los caminos de acceso. El punto principal será el hospital de campaña instalado en Tumbaya, donde se recibirá a las personas derivadas desde los distintos puestos.
El dispositivo contará además con la participación de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias y equipos de salud de las provincias de Santiago del Estero, Tucumán y Córdoba, en un operativo considerado único en Sudamérica por las condiciones geográficas y la altura en la que se desarrolla.



