El organismo oficial detalló que el movimiento se produjo a una profundidad de 20 kilómetros y se ubicó a 14 kilómetros al sur de la capital jujeña. No se reportaron daños materiales ni personas afectadas.

Más allá del impacto puntual, el episodio volvió a instalar un eje central: la prevención y la preparación ante movimientos telúricos.

Región sísmica y prevención

Jujuy integra una zona de actividad sísmica media dentro del territorio argentino. Esto implica que los temblores pueden repetirse de manera periódica, aunque no siempre con consecuencias graves.

Especialistas remarcan que la clave no es el pánico sino la información y la respuesta adecuada en los primeros segundos.

Qué hacer durante un sismo

Las recomendaciones oficiales indican, en primer lugar, mantener la calma y buscar un lugar seguro dentro del inmueble.

Se sugiere ubicarse debajo de una mesa o estructura firme. Si no es posible, colocarse junto a un mueble sólido, protegiendo la cabeza y el cuello con los brazos.

No se recomienda utilizar ascensores ni correr hacia las escaleras mientras el movimiento está en curso.

En la calle o al conducir

Si el sismo ocurre en la vía pública, es importante alejarse de edificios, postes de luz y cables eléctricos.

En caso de estar conduciendo, se debe disminuir la velocidad y detener el vehículo en un lugar seguro, evitando puentes o estructuras elevadas.

En eventos masivos, la indicación es permanecer en el lugar, protegerse y seguir las instrucciones del personal de seguridad.

Después del movimiento

Una vez finalizado el temblor, se aconseja cortar la energía eléctrica y cerrar las llaves de paso de gas y agua como medida preventiva.

Para iluminar, se recomienda utilizar linternas y evitar velas, fósforos o encendedores ante el riesgo de fugas.

También es fundamental informarse a través de canales oficiales y evitar la difusión de rumores o datos no verificados.

El sismo de este martes no dejó consecuencias materiales, pero funciona como recordatorio: en una provincia con antecedentes de actividad sísmica, la preparación y el conocimiento de los protocolos pueden marcar la diferencia en una situación de mayor magnitud.