En el marco de la entrevista, Tintilay reconoció la delicada situación de duelo de los familiares y explicó que “no me justifico, quizás lo dije en un momento inoportuno, es también el dolor de nuestra parte como institución tener que lamentar una muerte”.
El jefe policial agregó que “el mensaje no era solamente para la familia doliente, era para el resto de la comunidad, tenemos que tener mayor control con los chicos, saber dónde está el menor. Hay familias que desconocen dónde están los hijos, veamos dónde están nuestros hijos, con quiénes se juntan, eran las dos de la mañana, todos menores. Hay una irresponsabilidad de la sociedad”.
Consultado sobre si se investiga a los adultos propietarios de la vivienda donde se realizó la fiesta clandestina, Tintilay confirmó que es parte de la investigación que lleva adelante la fiscalía.
Según el jefe policial, el autor material del asesinato está identificado y sería un menor de 15 años.
La hipótesis de una disputa territorial
El crimen de Juan Segovia, de 14 años, ocurrió durante la madrugada del sábado en el barrio Tupac Amaru de Alto Comedero, en el marco de una pelea entre adolescentes que comenzó en una fiesta clandestina. De acuerdo con los primeros testimonios, participaron jóvenes de entre 12 y 18 años provenientes de distintos sectores barriales.
La hipótesis policial sostiene que la diferencia territorial entre los grupos desencadenó el enfrentamiento. “Sumó la ingesta alcohólica, no estaban en su estado normal para discernir, eso les hizo dar más valentía para tener este enfrentamiento”, indicó Tintilay.



