El dispositivo incluye mayor presencia policial en zonas comerciales y barrios con alta concurrencia, controles de tránsito en rutas provinciales y refuerzos en el trabajo conjunto con Bomberos y el sistema 911. “Sabemos que en estas fechas el flujo de personas aumenta y queremos prevenir cualquier tipo de incidencia”, explicó Sánchez.
El operativo contará con más de 200 efectivos en la calle, además de brigadas de civil y el monitoreo permanente de cámaras de seguridad. El jefe policial destacó que también se reforzarán los controles contra el uso indebido de pirotecnia y la conducción bajo los efectos del alcohol.
Sánchez subrayó que el plan se extenderá hasta después de Reyes y se enlazará con los preparativos para el carnaval. “La idea es garantizar seguridad en cada sector de la provincia y que la población pueda disfrutar con tranquilidad”, afirmó.



