Salva explicó que el foco está en despertar la atención de padres y transeúntes ante señales de alerta en niños y adolescentes.

“Si el hijo viene, llega, está triste o enojado, o está muy callado, es porque algo le pasa”, señaló, al tiempo que pidió a los adultos preguntar y escuchar sin juicios.

El material difundido destaca situaciones extremas que han vivido jóvenes de la provincia.

“En los barrios, lastimosamente, hay casos donde amigos de nosotros están quitándose la vida por esta situación”, advirtió Salva, quien enfatizó la urgencia de un acompañamiento profesional y familiar.

Buscarán extender la campaña también a los barrios de El Chingo y Chijra, incluirá talleres en escuelas y actividades en espacios comunitarios. El objetivo es consolidar una red de apoyo que detecte y prevenga el acoso antes de que derive en consecuencias fatales.

“Queremos evitar que los niños, adolescentes y jóvenes queden solos frente a esta problemática”, concluyó Salva.

El grupo anunció que mantendrá encuentros semanales hasta lograr un protocolo de acción conjunto con las autoridades educativas y sanitarias.