El fiscal detalló que, además de los restos óseos, en el lugar también se hallaron restos de piel, gran cantidad de ella, algunos de los cuales estaban en platos usados como comida para perros. La piel encontrada fue clave para obtener perfiles genéticos y avanzar en la identificación de las víctimas. Los cotejos de ADN ya comenzaron y se compararán con las muestras aportadas por las familias de las personas desaparecidas, que también están colaborando en la investigación.

La pesquisa reveló también elementos inquietantes, como herramientas escondidas en las paredes de la vivienda, entre ellas sierras, serruchos y machetes, que estaban ocultas y no al alcance directo del sospechoso. Hasta ahora despejaron la hipótesis de que las desapariciones y posibles homicidios ocurrieran en un contexto de violencia, pero todavía no hay certeza sobre el modo en que se habrían cometido los crímenes.

El fiscal Beller explicó que, aunque se manejaron rumores y versiones de eventos brutales, aún no hay pruebas concluyentes que corroboren nombres o escenarios específicos. La causa se mantiene bajo la carátula de homicidio agravado, y las investigaciones continúan para determinar el móvil y la dinámica de los hechos.

Por otra parte, se confirmó que Jurado fue detenido la semana pasada, tras un trabajo conjunto de las diferentes áreas del Ministerio Público de la Acusación y la Policía de la Provincia. Los investigadores también están trabajando en la recopilación de información sobre la posible participación de otras personas, aunque hasta ahora no hay evidencias que impliquen cómplices.

El fiscal del Ministerio Público de la Acusación solicitó a la ciudadanía que aporte cualquier dato que pueda ser útil para avanzar en la búsqueda de las víctimas. La investigación sigue en marcha, con futuros allanamientos y análisis en curso. Se espera que en los próximos días se obtengan nuevos resultados que permitan esclarecer por completo este complejo caso.