Al llegar al lugar, el personal policial escuchó los gritos de auxilio y solicitó que se abriera la puerta. Sin embargo, una menor de edad se negó a abrir, y posteriormente, la propietaria del inmueble se hizo presente de manera alterada.

El adulto mayor, quien padece discapacidad visual y problemas auditivos, confirmó que sufría agresiones físicas con objetos contundentes por parte de la propietaria y sus hijas. Los vecinos del área también confirmaron la situación de violencia que padecía la víctima.

Gracias a la rápida intervención de la Unidad Especial K-9 -DATOP-, el hombre de 67 años fue rescatado y trasladado a la Comisaría Seccional 61 para su resguardo. Posteriormente, fue derivado a la fundación ATR para pasar la noche y, a primera hora del 9 de julio, se coordinó su alojamiento en un albergue, asegurando su protección y bienestar.