Con un 23 de Agosto colmado de gente, hubo un minuto de silencio antes del inicio del partido entreel "Lobo" y Estudiantes de Rio Cuarto y además un merecido reconocimiento que fue recibido por los familiares del ídolo jujeño.

También dijeron presente amigos, ex compañeros, dirigentes e hinchas, quienes se fusionaron en un aplauso eterno para quien supo ser más que un jugador, un símbolo, un referente, un pedazo de la identidad del “Lobo”

No fue un domingo más, fue una oportunidad que Jujuy aprovechó para demostrar su capacidad de valorar y seguir avanzando sin olvidar.

La cita fue con el fútbol, el deporte que convoca multitudes y despierta sentimientos profundos, pero también fue un encuentro con el compromiso de prolongar un camino de éxitos y satisfacciones para todos los jujeños como lo supo hacer el “Negro” Guerrero.