El proceso de normalización es gradual y demanda tiempo, ya que debe realizarse de forma controlada para evitar nuevos inconvenientes en la red. El llenado de cisternas y cañerías debe realizarse de manera progresiva, asegurando la estabilización del sistema y la correcta distribución del suministro.
Mientras tanto, se mantiene el operativo de abastecimiento mediante camiones cisterna, priorizando el suministro en hospitales, clínicas, hogares de adultos mayores y sectores más afectados.
Se solicita a los usuarios continuar haciendo un uso responsable del agua mientras avanzan las tareas de normalización.



