El Centro Cultural Haroldo Conti, fundado en 2004, ha sido un símbolo de la memoria colectiva y un espacio para la promoción de las libertades individuales. La decisión de su cierre y los despidos masivos en la Secretaría de Derechos Humanos han generado un fuerte repudio por parte de trabajadores, organizaciones sociales y defensores de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.
El mensaje oficial y los despidos
A través de un canal de difusión por WhatsApp, el gobierno comunicó que "a efectos de velar por una adecuada reestructuración interna, rearmado de equipos de trabajo y análisis de la programación del año entrante, el personal queda en guardia pasiva en sus respectivos domicilios". Además, se informó que aquellos que no se hayan adherido al Plan de Retiro Voluntario o no hayan sido considerados "trabajadores imprescindibles" bajo el artículo 9 no deberán presentarse a partir del 2 de enero.
El anuncio se suma a una serie de medidas que, según denuncian los trabajadores, implican despidos masivos y la progresiva desarticulación de las políticas de Derechos Humanos en el país.
Convocatoria y movilización
En respuesta, los delegados de la Secretaría de Derechos Humanos convocaron a una concentración este jueves 2 de enero en la puerta de la sede de la ex ESMA a las 10 horas. Desde allí, se prevé realizar una asamblea unificada y marchar hacia el Ministerio de Justicia para unirse a otros sectores afectados.
"Ante los despidos masivos en la Secretaría de Derechos Humanos y el Ministerio de Justicia, la destrucción de las políticas de Derechos Humanos y el inminente cierre de los Sitios de Memoria, necesitamos del apoyo de todos y todas para seguir defendiendo nuestra Memoria colectiva y las políticas que la preservan", expresaron los delegados en un comunicado.
Repudio social y abrazo simbólico a la ex ESMA
La decisión de cerrar el Centro Cultural Haroldo Conti provocó una ola de indignación. Miles de personas se congregaron días atrás en un abrazo simbólico a la ex ESMA, en rechazo a lo que consideran un ataque contra las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.
El Centro Cultural Haroldo Conti fue un pilar en la construcción de la memoria colectiva, promoviendo actividades culturales y educativas en un espacio cargado de simbolismo histórico. Su cierre representa un retroceso significativo en el compromiso estatal con los Derechos Humanos, según sostienen organizaciones y referentes del sector.
Mientras tanto, crece la expectativa por las movilizaciones y posibles acciones legales para revertir esta medida que marca un inicio de año cargado de tensiones políticas y sociales en el país.



