En ese marco decidieron rechazar "la imposición salarial del 10% por considerarla insuficiente y por no cumplir con los reclamos gremiales". Además reiteraron el pedido de "$23.000 la hora cátedra y un salario igual a la Canasta Básica Familiar con clausula gatillo".

Entre otros puntos a tener en cuenta, desde el gremio convocarán a una reunión con diversos sectores de la educación para impulsar una segunda marcha educativa.

También se declararon en "estado de alerta" aunque no anunciaron medidas de fuerzas por lo menos hasta el momento.

Respecto al tratamiento en el Senado para que la "Educación sea declarada como servicio esencial" manifestaron su postura en contra ya que eso significa "vulnerar el derecho constitucional a la huelga", por lo que solicitaron a las "centrales sindicales un paro y plan de lucha cuando sea tratado en la Cámara Alta".