Con una población de 129,5 millones de habitantes y siendo la segunda mayor economía de América Latina, México quebró un techo de cristal histórico en unas elecciones donde Sheinbaum, la candidata oficialista, ganó con una amplia ventaja. Las mujeres mexicanas, que representan la mayoría tanto en población como en votantes, votaron por primera vez en 1955, dos años después de que se aprobara el sufragio femenino. Setenta años después, las dos aspirantes al cargo más alto del país, Sheinbaum y su rival opositora Xóchitl Gálvez, enfrentaron cuestionamientos sobre su capacidad de gobernar, solo por el hecho de ser mujeres.
Sin embargo, Sheinbaum no tendrá una tarea fácil. México es un país con graves problemas de violencia, especialmente contra las mujeres. Las desapariciones y asesinatos son tan frecuentes que se cuentan en números en lugar de nombres. La equidad laboral sigue siendo un reto debido a los roles tradicionales de cuidado doméstico, y la religión aún limita el acceso a derechos sexuales y reproductivos.
Cuánto le costó a México tener una Presidenta
Sheinbaum, protegida del mandatario saliente Andrés Manuel López Obrador, llega al cargo tras una historia republicana dominada por líderes masculinos. Antes de ella y Gálvez, solo hubo dos candidatas que no lograron llegar al Palacio de Gobierno. Aunque no hubo ninguna mujer en el Ejecutivo, las mujeres ocupan actualmente posiciones clave del Estado, incluyendo el Congreso, el Senado, la Suprema Corte y el Instituto Nacional Electoral.
La paridad de género llegó al Congreso en 2018 y, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, México es el tercer país de la región con más mujeres en el gabinete de gobierno, con un 44%, solo detrás de Chile y Costa Rica. Además, hay 10 gobernadoras en los 32 estados del país. Sin embargo, esta realidad política contrasta con la vida cotidiana de las mujeres mexicanas.
Un país violento para las mujeres
Las marchas feministas del 8 de marzo y 25 de noviembre, Día de la Mujer y Día de la Erradicación de la Violencia de Género respectivamente, fueron recordatorios constantes para el gobierno sobre la gravedad de la violencia contra las mujeres. Según ONU Mujeres, México tiene entre nueve y 10 víctimas de feminicidio al día, sumando unas 3.000 en 2023, y miles de mujeres desaparecidas. La mayoría de los asesinatos de mujeres queda impune debido a las dificultades para acceder a la justicia.
Durante su campaña, Sheinbaum prometió implementar medidas contra la violencia machista similares a las que aplicó como alcaldesa de la Ciudad de México, como la creación de la fiscalía antifeminicidios y la ley “El agresor sale de casa”, que obliga a los agresores a abandonar la vivienda familiar en lugar de enviar a las víctimas a un refugio.
Sin embargo, Sheinbaum fue criticada por colectivos feministas por la falta de políticas públicas con enfoque de género durante su gestión como alcaldesa, por la fuerza con la que fueron disueltas manifestaciones de mujeres y por no tener una verdadera agenda de género en su programa de gobierno.
Claudia Sheinbaum rehúye al aborto
El embarazo adolescente es otro de los graves problemas no resueltos en el país. En 2021, se registraron 147.279 nacimientos en jóvenes de 15 a 19 años y 3.019 en niñas menores de 15 años, según el INEGI. Sheinbaum evitó profundizar sobre este tema durante su campaña. Aunque el aborto está despenalizado en 12 de los 32 estados y una resolución de la Suprema Corte allanó el camino para su legalización en todo el país, el acceso al aborto sigue siendo difícil en muchos estados debido a la presión social y la herencia católica.
Menos trabajo y salario para ellas
Fuera de las diferentes violencias que enfrentan, la igualdad de género tampoco llegó al ámbito laboral. Mientras el 76% de los hombres tiene empleo en México, solo el 47% de las mujeres trabaja. La informalidad laboral afecta más a las mujeres, con un 54% trabajando en este sector. Además, las mujeres dedican casi 43 horas semanales a tareas domésticas, lo que limita su tiempo para el empleo formal.
Según un informe del Instituto Mexicano para la Competitividad, las mujeres ganan menos que los hombres y en la capital esta diferencia puede ser del 6%, mientras que en estados como Colima puede ser del 25%. La lista de pendientes en la agenda de género es larga y el desafío de revertir esta situación recae ahora en la primera presidenta de México.
Un futuro incierto
El mandato de Claudia Sheinbaum comienza con grandes expectativas y retos. Gobernar un país con altos índices de violencia y desigualdad de género será una tarea titánica. Solo el tiempo dirá si Sheinbaum podrá cumplir con las promesas de campaña y llevar a México hacia un futuro más justo y equitativo para todas sus ciudadanas.



