Al notar que el dispositivo estaba desbloqueado, Osóres decidió contactar a un número agendado como “Hija”, quien confirmó que el teléfono pertenecía a su padre, un adulto mayor llamado Artemio. Minutos después, el hombre se presentó en el lugar del operativo, donde recibió su celular de manos del agente.

El gesto fue celebrado por la comunidad, no solo por el valor material del objeto, sino por la información personal y las fotos familiares que contenía. La rápida acción del policía permitió recuperar un bien significativo.

El hecho se dio a conocer en una publicación que fue compartida más de 90 veces en la página Juje Policial y recibió decenas de comentarios positivos que valoran la actitud del efectivo.