La misa fue oficiada por el obispo de Jujuy, César Daniel Fernández, y contó, también, con la presencia de legisladores y autoridades provinciales y nacionales.
Al respecto, Fernández destacó las bondades del primer beato jujeño, remarcando que “nos llena de orgullo sumar a Pedro Ortiz de Zárate al libro de oro de nuestro pueblo. Don Pedro abrazó todos los estados de vida y todo lo hizo con amor. Aprovechemos esta gracia y que esto nos de un nuevo impulso para emprender la tarea de cada día, siendo iluminados por estos testimonios, por estos beatos que hemos celebrado”.
En ese marco, se firmó un acta con presencia de los miembros de la Iglesia Católica, el gobernador Gerardo Morales; el vicegobernador Carlos Haquim; y el intendente Raúl Jorge.
El infatigable sacerdote, Pedro Ortíz de Zárate, amante de su tierra natal, consiguió a través de la dulzura y la belleza de la fe su objetivo, además entregó su vida siendo conocido a partir de allí como Mártir del Zenta. Su beatificación tuvo lugar durante la ceremonia realizada el sábado 2 de julio en la localidad salteña de Orán y fue oficiada por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Causa de los Santos del Vaticano.



