Cada juicio por jurado estará integrado por una nómina de 12 ciudadanos sorteados a partir del padrón electoral local. Entre los requisitos para participar figura la ausencia de antecedentes penales y la no incompatibilidad con la función judicial. Los jurados no serán permanentes: una vez concluido el proceso, la selección se renovará para el siguiente juicio.
Para funcionar correctamente, Meyer señaló que será necesario equipar las salas de audiencias con tecnología de transmisión en vivo y espacios adecuados para el debate de los jurados. Estimó que, una vez sancionada la ley, se requerirán entre seis y diez meses para dejar operativa la estructura, desde la aprobación legislativa hasta el primer juicio.
El presidente de la Corte indicó que uno de los principales desafíos será definir los tipos de casos que ingresarán al sistema de jurados, coincidiendo con otras provincias en la aplicación inicial a delitos graves como homicidios agravados. “La ley me parece muy importante”, afirmó Meyer, y agregó que el éxito del juicio por jurado dependerá de la comprensión y el compromiso de la sociedad y del Poder Judicial.
La iniciativa forma parte de una reforma más amplia de la Constitución jujeña, que busca involucrar a la ciudadanía en la administración de justicia y reforzar la transparencia en los procesos judiciales. Una vez aprobado el proyecto, la Corte y la Legislatura coordinarán su implementación para poner en marcha el nuevo sistema.
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