Este ajuste en los precios de los combustibles tiene como principal causa el aumento en el precio del "crudo Brent", que se encuentra actualmente en alrededor de US$76 por barril, además del deslizamiento mensual del precio oficial del dólar, que hasta enero fue del 2% y que desde febrero será del 1%. A pesar de que el Gobierno nacional decidió postergar la actualización del impuesto a los combustibles para amortiguar el impacto en los surtidores, el aumento sigue siendo fuerte para los consumidores.
Impacto en el sector agropecuario y del transporte
El aumento más pronunciado se dio en el gasoil tradicional, con una suba de hasta el 2,36%, lo que afectará principalmente al sector agropecuario, dado que el gasoil es esencial para la maquinaria agrícola. Además, este ajuste también repercute en los costos de transporte, tanto de carga como de pasajeros, lo que podría traducirse en un encarecimiento de productos y servicios.
Ajustes en las tarifas y subsidios
Este aumento en los combustibles se da en un contexto de ajustes en las tarifas de servicios públicos. Para el mes de febrero, se prevé un incremento en las tarifas de luz, gas natural y agua que no superará el 2% promedio, en línea con el objetivo oficial de reducir la inflación. Sin embargo, los hogares de ingresos medios y bajos sufrirán un mayor impacto debido a la quita de subsidios, que afectará a 9,5 millones de usuarios a partir del próximo mes.
Este paquete de medidas forma parte de la estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo, para reducir el déficit fiscal y lograr un control sobre la inflación. El Gobierno busca, a través de la "motosierra" de subsidios, equilibrar las cuentas fiscales, aunque esto podría tener un impacto negativo sobre el poder adquisitivo de los ciudadanos.
El aumento de los combustibles en Jujuy y el país refleja un ajuste en los costos de los productos derivados del petróleo, y su impacto se hará sentir tanto en los hogares como en los sectores productivos. El Gobierno, por su parte, continúa con su política de reducción de subsidios y ajustes tarifarios, buscando reducir la inflación pero con un costo evidente para los ciudadanos.



