Chequeo médico

El chequeo previo “es la recomendación más importante, ya que se debe acudir a consulta con el médico de cabecera para realizar estudios básicos, entre ellos se pueden indicar electrocardiograma, laboratorio, radiografía de tórax, ergometría y en especial si la persona presenta patologías de base o si se cursó Covid-19. Con el apto médico para el ascenso, se recomienda en días anteriores a la peregrinación caminar 40 minutos por día para fortalecer la respuesta cardíaca, respiratoria, muscular y articular muy importantes para la caminata en altura.

Ropa y calzado cómodos

Se debe tener en cuenta que en el ascenso por Tunalito se recorren 16 kilómetros llegando a casi 4000 metros de altura mientras por Tumbaya son 26 kilómetros a una altura aproximada a 3800 metros que incluye tramos por el lecho del río donde puede complicarse la caminata. Por ello, es fundamental ropa y calzados que sean cómodos para la actividad, que permitan el movimiento y no ajusten porque el roce o la fricción después de varias horas pueden dificultar el paso o incluso provocar lesiones.

Hidratación permanente

Mientras se camina se debe consumir agua en pequeños tragos y siendo un recurso que no se encuentra en el trayecto, cada persona debe llevar agua en la mochila siendo un peso adicional. Además, recordó que las bebidas energizantes no son una buena opción ya que pueden funcionar como estimulante pero produciendo agotamiento muscular posterior.

Alimentación ligera

La mejor opción son los hidratos como caramelos, galletas dulces y líquidos con azúcar que ayudan en la primera etapa

Evitar el consumo de sustancias

Es imprescindible evitar la ingesta de alcohol, el tabaquismo, la automedicación y cualquier otra sustancia ya que, además de sus propios efectos, en combinación con las condiciones de altura del terreno y climáticas pueden generar complejidad en el estado de salud

Descansos periódicos

Por cada 20 minutos de caminata, se deben realizar pausas de 10 minutos especialmente mientras se asciende

Mal agudo de montaña

Se estima que el 90% de los peregrinos pueden transitar los síntomas de la falta de oxígeno en la circulación sanguínea en algún momento del recorrido ascendente o descendente. Personas con hipertensión, diabetes o comorbilidades deben extremar cuidados, cumplir con la medicación de los respectivos tratamientos y de ser posible, llevar fotos en el celular de los últimos estudios realizados para exhibir ante una potencial asistencia de emergencia.

Personas de riesgo

Niños, embarazadas y adultos mayores no deberían ascender al Santuario por la dificultad respiratoria, el esfuerzo cardiovascular, el agotamiento extremo y posibles incidentes.

Necesidad de asistencia

“Ante la ocurrencia de caídas, torceduras, golpes, dificultad para respirar, mareos o cualquier tipo de situación que comprometa la salud recordamos que la persona debe quedarse en un lugar fijo, acompañada y que debe dar alerta pidiendo ayuda a los peregrinos que suben o bajan de modo que llegue el mensaje al personal capacitado. A quienes se encuentran con alguien que requiera asistencia, pedimos indicar colores de la vestimenta para ubicar rápidamente a la persona”.