El conflicto universitario en Argentina sigue escalando, con más de 40 facultades aún ocupadas y los movimientos estudiantiles manteniendo firmes las medidas de fuerza. La situación se agudizó después de que la Procuración del Tesoro autorizara a la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) a auditar las universidades, generando mayor malestar en las casas de altos estudios.