Después de las PASO y la devaluación, la situación de los trabajadores dio un vuelco de 180 grados. La rápida inflación impactó directamente en los bolsillos de la gente, y el Gobierno nacional tomó medidas para aliviar esta situación. Una de ellas es la instrucción a las empresas de pagar un bono de $60,000 en dos cuotas, que será absorbido por las negociaciones paritarias.