El gobierno de Javier Milei resolvió finalmente aplicar a partir de abril próximo un nuevo golpe al bolsillo de los trabajadores con una fuerte suba en las tarifas de gas. El incremento, que estaba originalmente previsto para enero pasado, fue postergado en un intento por morigerar su impacto en los ya de por sí muy altos índices de inflación registrados desde diciembre pasado.