El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a desafiar la narrativa global sobre la guerra contra las drogas. Durante el Consejo de Ministros del martes 4 de febrero, transmitido en vivo, el mandatario afirmó que "la cocaína no es más mala que el whisky", una declaración que generó fuertes reacciones tanto en su país como en la comunidad internacional.