La derrota por 2-1 ante Atlético Tucumán en los 16avos de final de la Copa Argentina caló hondo en Boca Juniors. Más allá del golpe deportivo que significó quedar fuera de un certamen que supo ganar tres veces, el tropiezo dejó al club sin una de las rutas más accesibles para clasificar a la Copa Libertadores 2026, su gran objetivo institucional.