En La Plata un amigo que trabajaba en Derechos Humanos y militaba en organizaciones estudiantiles tuvo la genial idea de hacer laburo de extensión en cárceles. Un montón de pibes y pibas se sumaron a ir a las cárceles a ayudar a los presos con las materias que cursaban de manera externa en la facultad. Eso creció y después fue el puntapié de generar una organización que diera contención en la reinserción de esas personas cuando recuperaran la libertad.