Si fuera un partido de tenis, el umpire debería decir “set Sr. Milei”. Con tres leyes aprobadas al hilo, el oficialismo completó su juego sin mayores contratiempos en la etapa de las extraordinarias. El mecanismo de acuerdo político luce aceitado. Definitivamente, la integración de la Patoy el Colo le puso volumen y solidez a la mesa estratégica. Los gobernadores dialoguistas acatan y los bloques libertarios ya no dan la imagen de “la banda está borracha”.