El Senado de la Nación volvió a marcarle límites al Gobierno nacional. Con una mayoría conformada por senadores peronistas, radicales díscolos y representantes provinciales, la Cámara Alta aprobó por más de dos tercios el reparto automático de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y la redistribución del impuesto a los combustibles, en una sesión cargada de tensiones políticas y gestos de unidad federal.