El triunfo deja al equipo que dirige Claudio Úbeda en la tercera posición de la zona A, con 24 puntos y acercándose a sentenciar la clasificación, mientras que el de Coudet es segundo en el grupo B, con 26 unidades y a tres del líder de la zona, Independiente Rivadavia. 

El equipo xeneize lleva 13 partidos invicto, en la próxima fecha, visitará a Defensa y Justicia, el jueves 23 de marzo a las 20:00, mientras que el “Millonario”, que ya había asegurado su lugar en los octavos de final, perdió después de nueve partidos sin derrotas, ahora jugará como local ante Aldosivi, el sábado 25 de abril desde las 21:30.

Los clásicos siempre son partidos especiales, en esta oportunidad coincidía con el buen momento de ambos equipos por lo que se pensaba un partido trabado y peleado.

A pesar de que los dos tuvieron aproximaciones al área rival, el penal convertido por Paredes fue lo mas claro del primer tiempo. La acción se originó en un pase filtrado del propio Paredes a Miguel Merentiel, cuyo remate fue bloqueado con la mano por Rivero. Tras la revisión del VAR, el árbitro Darío Herrera sancionó la falta y el capitán de Boca ejecutó con precisión.

En el complemento el local salió a buscar el empate pero se encontró con un rival bien parado y que a los pocos minutos tuvo dos posibilidades claras de estirar el marcador, a los cinco minutos, una mala salida desde el fondo dejó a Merentiel en la medialuna del área, pero su remate fue bloqueado por Martínez Quarta. 

Solo un minuto después, un disparo por el costado derecho del volante Santiago Ascacibar fue rozado por Beltrán y enviado por encima del travesaño.

Los dirigidos por Coudet tuvieron algunas llegadas gracias a Maxi Salas, Martínez Quarta y Acuña pero les faltó precisión en el toque final.

La polémica nuevamente llegaría en el tiempo adicional por un empujón de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta en el área de Boca que los locales reclamaron como penal, aunque la jugada no fue revisada.

River sufrió la temprana lesión de Sebastián Driussi, reemplazado por Maximiliano Salas. Boca, por su parte, sufrió por los problemas físicos de Leandro Paredes, quien cedió su lugar a Ander Herrera.

Tras el pitazo final la alegría del domingo fue "azul y oro" con el punto alto de Paredes que volvió al equipo de sus amores para darle la victoria ante el clásico rival.