Con gol de Luis Silba, el Aurinegro se impuso 1-0 en el estadio Abel Sastre y se metió entre los cuatro mejores del torneo. Ahora enfrentará a Deportivo Morón en la lucha por el ascenso a la Liga Profesional.

En el arranque del partido, el equipo jujeño salió decidido a descontar. Durante los primeros 15 minutos logró manejar la pelota, incomodar al rival y generar peligro cerca del arco, aunque la falta de precisión en los metros finales y la sólida defensa del conjunto local le impidieron abrir el marcador.

Por su parte, Deportivo Madryn aprovechó los espacios que dejaba el equipo de Módolo, pero se encontró con un Álvarez firme, que en varias oportunidades le ahogó el grito de gol. Sin embargo, a los 36 minutos, Silva convirtió el tanto que selló la serie 4 a 0 a favor del Aurinegro.

En el complemento, el local supo cuidar la ventaja ante un Gimnasia que no logró reponerse del golpe propinado por Silva y fue perdiendo intensidad hasta el pitazo final.

Fue el fin del sueño para un equipo que supo defender la punta de la Zona B durante gran parte del campeonato, pero que una serie de empates y puntos perdidos en la recta final lo obligaron a disputar el Reducido. Esa instancia terminó empañada en el partido de ida de los cuartos de final, cuando el árbitro Lucas Comesaña denunció amenazas por parte del secretario del club, Leandro Meyer, y del propio presidente, Walter Morales.

La última palabra la tuvo el Tribunal de Disciplina de la AFA, que avaló lo denunciado por el árbitro ante una débil defensa del club jujeño y le dio por ganado el encuentro 3 a 0 a Deportivo Madryn. Con la sentencia confirmada, el “Lobo” viajó al sur en busca de un milagro que no llegó, cerrando así un torneo que dejó un sabor amargo por todo lo sucedido.