Racing Club escribió este martes una página dorada en su historia al derrotar a Vélez Sarsfield por 2-0 en el resultado global y meterse en las semifinales de la Copa Libertadores 2025. El triunfo en el Cilindro de Avellaneda significó no solo dejar atrás a un rival argentino en un cruce cargado de emoción, sino también cortar una larga racha de frustraciones internacionales.

La “Academia” vuelve a esta instancia después de 28 años, ya que la última vez había sido en 1997, cuando cayó ante Sporting Cristal de Perú. Desde entonces, Racing buscó sin éxito recuperar el protagonismo continental, hasta lograr este presente que lo vuelve a colocar entre los grandes del continente.

La historia racinguista en la Libertadores tiene capítulos memorables. En 1967, bajo la conducción de Juan José Pizzuti, logró su primer y único título, tras superar a Nacional de Montevideo y luego consagrarse campeón mundial frente al Celtic de Escocia. Un año después, defendió la corona entrando directamente en semifinales, aunque fue eliminado por Estudiantes de La Plata. El siguiente hito llegaría recién en 1997, con aquella recordada serie frente a Sporting Cristal.

Ahora, en 2025, Racing alcanza por cuarta vez en su historia una semifinal de Copa Libertadores, recuperando la mística internacional que parecía lejana y devolviendo a su hinchada la esperanza de volver a ver al equipo pelear por el máximo trofeo sudamericano.

El contexto le da un valor especial a la clasificación: Racing eliminó a un Vélez con peso copero, mostró carácter en una serie ajustada y demostró que está preparado para competir contra cualquiera. El próximo desafío será frente a un rival de jerarquía, con la chance concreta de meterse en la gran final.

La ilusión en Avellaneda está intacta: la “Academia” volvió a estar a la altura de su historia, y todo Racing sueña con volver a levantar la Copa Libertadores, casi seis décadas después de su única conquista.