El partido, que se desarrolló sin grandes emociones, encontró en el minuto 94 su desenlace inesperado. Axel Oyola, mediocampista de la Academia cordobesa, aprovechó un grosero error de Pancho Maidana para lanzar un zapatazo desde detrás de la mitad de la cancha, sorprendiendo a un arquero de Gimnasia, Joaquín Bigo, que estaba adelantado. El balón se incrustó en el ángulo, desatando la algarabía de los visitantes y la frustración en las tribunas locales.
Hasta ese momento, el desarrollo del partido había sido chato y con pocas emociones. El equipo dirigido por Diego Cochas buscaba con insistencia, pero sin claridad, mientras que el conjunto local, bajo la dirección de Matías Módolo, insinuaba más de lo que concretaba. Agustín Palavecino fue el único jugador del Lobo que mostró destellos, mientras que el resto del equipo estuvo muy por debajo de su nivel habitual.
Por primera vez en lo que va del torneo, Módolo erró en todos sus cambios. Las modificaciones llegaron tarde y no lograron cambiar el rumbo del encuentro, lo que permitió a Racing de Nueva Italia hacerse con el control del balón en los minutos finales. Los errores individuales, especialmente de Maidana y Bigo, fueron determinantes para el resultado.
Al final del partido, el descontento se hizo evidente en la hinchada, que despidió con insultos al equipo y al cuerpo técnico. Matías Módolo, que hasta ahora había contado con el apoyo de los hinchas, se retiró del campo furiosamente reprobado, evidenciando que la paciencia con su gestión podría estar agotándose.
Esta derrota deja a Gimnasia de Jujuy en una situación delicada, donde la falta de valentía para remontar partidos y la inconsistencia en su juego podrían comprometer seriamente sus aspiraciones en el campeonato.
El próximo encuentro del Lobo será de visitante -el próximo domingo a las 15 horas- ante Alvarado de Mar del Plata, un rival directo en la lucha por el Reducido en la Zona A de la Primera Nacional. Un nuevo partido difícil que podría definir el futuro del equipo jujeño en el torneo.



