Kilmer, una de las figuras más icónicas del cine de los años 80 y 90, había sido diagnosticado en 2014 con cáncer de garganta. Si bien logró recuperarse, el agresivo tratamiento al que se sometió le provocó la pérdida de su voz, lo que limitó sus apariciones en la industria cinematográfica.
A lo largo de su carrera, Kilmer interpretó personajes inolvidables en la gran pantalla. Se hizo mundialmente conocido por su papel de Iceman en Top Gun (1986), donde compartió escena con Tom Cruise. También brilló al dar vida a Jim Morrison en The Doors (1991), la biografía del legendario líder de la banda de rock dirigida por Oliver Stone. En 1995, interpretó a Batman en Batman Forever, dirigida por Joel Schumacher, convirtiéndose en el segundo actor en portar el manto del caballero de la noche en el cine moderno.
Si bien en los años 2000 su carrera experimentó un declive debido a una serie de fracasos comerciales, Kilmer encontró un espacio en el cine independiente y en proyectos teatrales. Uno de sus últimos trabajos destacados fue la obra sobre Mark Twain, con la que regresó a los escenarios. En 2021, su historia llegó a la pantalla grande con el documental Val, presentado en el Festival de Cannes, donde se retrataron su vida, su carrera y su lucha personal contra la enfermedad.
Su última aparición en el cine fue en Top Gun: Maverick (2021), donde tuvo un emotivo cameo retomando su papel de Iceman, en una escena que conmovió a los fanáticos y a la crítica especializada.
Kilmer fue reconocido por su talento desde joven, siendo el actor más joven en ingresar a la prestigiosa Academia Juilliard de Nueva York, donde comenzó su formación teatral antes de conquistar Hollywood.
El mundo del cine despide a un artista versátil y talentoso, cuya huella perdurará en la memoria de los espectadores y en la historia del cine.



