El decreto implica que las fuerzas federales "pueden actuar" para preservar la seguridad en Brasilia, tras los serios disturbios que consistieron en la toma de los edificios de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.

"Quien haya hecho esto será encontrado y castigado. La democracia garantiza el derecho a la libre expresión, pero también exige que las personas respeten las instituciones. No hay precedente en la historia del país de lo que hicieron hoy. Por eso deben ser castigados", expresó.

"Y vamos a averiguar quiénes son los financistas de los que fueron hoy a Brasilia, y todos pagarán con fuerza de ley", señaló el presidente.

Lula se manifestó de ese modo luego que centenares de militantes radicalizados tomaran las sedes de los poderes judicial, legislativo y ejecutivo (El Planalto), donde causaron destrozos.

El presidente cuestionó las actuaciones de la Policía Militar, al señalar que "algunos se encontraron guiando a los vándalos", por lo que anticipó que habrá una investigación al respecto.

Cabe destacar que el mandatario que asumió una semana atrás, regresó este domingo de Araraquara, una localidad cercana a la ciudad de San Pablo, afectada por fuertes inundaciones a Brasilia, pocas horas después que miles de activistas bolsonaristas radicalizados tomaran los edificios federales.