El Gobierno nacional dio un paso clave en su agenda política al enviar al Senado un ambicioso proyecto de reforma electoral que busca introducir cambios estructurales en el sistema democrático argentino. La iniciativa, impulsada por el presidente Javier Milei, incluye la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la incorporación del criterio de Ficha Limpia y modificaciones en el funcionamiento de los partidos políticos.

Sin embargo, a pocas horas de su ingreso a la Cámara alta, el texto ya enfrenta dificultades para su tratamiento y eventual aprobación, debido a la falta de consenso político, incluso entre sectores que acompañan al oficialismo.

Cambios profundos en el sistema electoral

Entre los puntos centrales del proyecto se destaca la derogación del régimen de las PASO, un mecanismo vigente desde 2011 que define candidaturas a través del voto ciudadano. La propuesta del Ejecutivo apunta a eliminar esta instancia y avanzar hacia un esquema electoral más simplificado.

A su vez, la iniciativa introduce modificaciones en la Ley de Partidos Políticos, con el objetivo de endurecer los requisitos de afiliación, funcionamiento y reconocimiento legal de las agrupaciones. En este sentido, se busca reforzar los controles y condiciones para la conservación de la personería jurídica.

Otro eje clave es la incorporación de la denominada “Ficha Limpia”, que impediría la postulación de candidatos con condenas confirmadas en segunda instancia por delitos dolosos, un punto que ha generado amplio debate en el ámbito político y judicial.

El proyecto también contempla cambios en el financiamiento de la política, estableciendo nuevas reglas para los aportes públicos y privados, con mayores controles y límites a las contribuciones. La intención oficial es dotar de mayor transparencia al sistema electoral y reducir posibles irregularidades.

Según trascendió el texto propone además nuevas condiciones para la oficialización de listas y la presentación de candidaturas en elecciones nacionales.

Resistencia y escenario incierto

Pese al impulso del oficialismo, encabezado por La Libertad Avanza, el proyecto no cuenta por el momento con los votos necesarios para su aprobación en el Senado. Distintos bloques, e incluso algunos aliados, expresaron reparos sobre puntos sensibles de la iniciativa.

El debate que se abre en el Congreso promete ser intenso y marcará el pulso de una discusión de fondo sobre el funcionamiento del sistema político argentino. Mientras tanto, el futuro de la reforma electoral permanece abierto, en un escenario atravesado por tensiones y negociaciones clave.