“El año es complicado, sobre todo, para los trabajadores”, expresó el funcionario, quien además remarcó la complejidad financiera que enfrenta la provincia. En ese sentido, señaló que “han bajado todos los montos a la coparticipación federal” y que Jujuy debió asumir gastos que anteriormente correspondían al Gobierno nacional, como el Fondo de Incentivo Docente, subsidios al combustible y cuestiones vinculadas a la salud.
Álvarez García explicó que este escenario obliga a redoblar esfuerzos desde el gobierno provincial: “La provincia se ha hecho cargo y se sigue haciendo cargo, entonces se complica”. No obstante, aseguró que la gestión continuará “en beneficio de toda Jujuy” y con el objetivo de “respetar a los empleados públicos”.
En relación al vínculo con los gremios, el ministro destacó la importancia del contacto directo y valoró el encuentro con ATE. “Siempre visité a todos los gremios, porque me parece muy importante estar ahí”, afirmó.
Finalmente, envió un mensaje a la población y pidió confianza en la conducción provincial: “Que confíen en el gobernador Carlos Sadir. Él tiene un gran sentido de solidaridad con todos”, y subrayó la decisión de la gestión de “no despedir a ningún trabajador”, además de continuar con la obra pública, mencionando “las rutas y tantas otras cosas que son necesarias para todos los jujeños”.



