En el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el presidente Javier Milei encabezó el acto central en la Plaza San Martín, en Retiro, donde además de su mensaje sobre soberanía, dejó ver un fuerte gesto político al respaldar públicamente a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de cuestionamientos judiciales.
El evento reunió a gran parte del Gabinete nacional, que comenzó a arribar al Cenotafio a los Caídos en Malvinas desde las primeras horas de la mañana. Entre los presentes se destacaron funcionarios como Luis Caputo, Pablo Quirno, Diego Santilli, Federico Sturzenegger, Mario Lugones y Juan Bautista Mahiques, junto a otras figuras del oficialismo como María Ibarzabal y Martín Menem.
Sin embargo, uno de los focos estuvo puesto en la llegada de Adorni, quien atraviesa investigaciones judiciales por presunto enriquecimiento ilícito y cuestionamientos por el uso de recursos oficiales. En ese contexto, el funcionario fue recibido con saludos cordiales por parte de los integrantes del Gobierno, pero especialmente por el propio Presidente.
Milei protagonizó un saludo efusivo con su jefe de Gabinete, que incluyó un abrazo y gestos de cercanía durante toda la ceremonia. Incluso, tras finalizar su discurso, el mandatario se retiró junto a Adorni, marcando una señal clara de respaldo político en un momento delicado para el funcionario.
Pese a la situación que enfrenta, Adorni se mostró distendido durante el acto, intercambiando sonrisas y saludos con los presentes, en una escena que buscó transmitir normalidad dentro del oficialismo.
Otro de los momentos destacados fue el breve intercambio entre Milei y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien felicitó al Presidente por su discurso con una palmada en la espalda. Milei respondió con un apretón de manos, en lo que se interpretó como un gesto de distensión tras encuentros previos marcados por la frialdad. Macri estuvo acompañado por la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio.
Tras la partida del Presidente, los funcionarios nacionales y referentes del PRO permanecieron en el lugar dialogando con veteranos de guerra. Sin embargo, no hubo declaraciones a la prensa, pese a la insistencia de los periodistas presentes.
El acto dejó así una doble lectura: por un lado, la reafirmación del reclamo histórico por Malvinas; por otro, un mensaje político interno, con Milei consolidando su respaldo a una de las figuras clave de su gestión en medio de la controversia.



