El estudio, realizado entre el 30 de marzo y el 1 de abril sobre 1.200 casos en todo el país, también muestra que el 86,9% de la población está al tanto del caso, lo que confirma su alto nivel de impacto en la opinión pública.
Alto nivel de conocimiento y rechazo
De acuerdo con los datos, un 36,9% de los encuestados afirma estar “bastante informado” sobre la situación, mientras que un 35,1% señala que conoce “algo” de las denuncias.
En contraste, solo el 14,9% indicó no haber escuchado nada sobre el tema, lo que evidencia la amplia difusión del caso en la agenda pública.
Este nivel de conocimiento se traduce en una imagen mayoritariamente negativa: el 66% de los consultados tiene una opinión desfavorable de Adorni, frente a un 21,5% que mantiene una valoración positiva.
Crece la presión para que dé explicaciones
Uno de los datos más contundentes del informe es la demanda social de explicaciones. El 77,9% considera que, en su rol de funcionario público, Adorni debe informar cómo financia sus viajes.
Solo el 8% cree que no tiene obligación de hacerlo, mientras que un 14,1% no tomó posición.
La encuesta también revela que el cuestionamiento no se limita a la transparencia, sino que alcanza directamente su continuidad en el cargo.
Mayoría a favor de la renuncia
Siete de cada diez encuestados (70,4%) están de acuerdo con la afirmación “Adorni debería renunciar”. En contrapartida, el 18,2% rechaza esa posibilidad y un 11,4% se mostró indeciso.
El dato refleja un impacto político significativo, en un contexto donde la gestión de la crisis comunicacional también es objeto de críticas.
Críticas a la estrategia oficial
El relevamiento indagó además sobre la respuesta del Gobierno nacional. Para el 70,2%, la estrategia fue interpretada como un intento de “tapar, distraer o demorar el tema”.
Solo el 15,3% consideró que la defensa fue “transparente y correcta”, mientras que el 14,5% no emitió opinión.
Consultados sobre cómo debería actuar el funcionario, el 31,6% optó por “mostrar documentos y comprobantes públicamente”. Otras opciones fueron “dar un paso al costado hasta que se aclare” (17,5%) y “responder todas las preguntas sin confrontar” (15,9%).
Un escenario abierto
Con un margen de error de ±3,1% y un nivel de confianza del 95%, el estudio posiciona al denominado “Adorni Gate” como uno de los temas de mayor impacto político reciente.
El cruce entre denuncias, percepción pública negativa y reclamo de transparencia configura un escenario que podría escalar en las próximas semanas, en función de las definiciones políticas y las respuestas oficiales que se adopten.



