En el marco de la conmemoración por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, el intendente Raúl Jorge encabezó la imposición del nombre “Plazoleta Máximo Tell” a un espacio público ubicado sobre calle Jorge Newbery, en barrio Gorriti, en cumplimiento de una ordenanza vigente.

El acto se realizó a 50 años del Golpe de Estado en Argentina de 1976 y contó con la presencia de funcionarios municipales, familiares del homenajeado y vecinos, en una ceremonia atravesada por la memoria y la reivindicación de los derechos humanos.

Un nombre que interpela la historia

La plazoleta rinde homenaje a Máximo Tell, sindicalista telefónico y uno de los 145 jujeños desaparecidos durante la última dictadura militar.

Desde el municipio destacaron que la denominación del espacio no solo reconoce su figura, sino que busca consolidar un lugar físico de memoria en la ciudad.

Estamos en una semana especial, pero debemos recordar todos los días para que nunca más se repitan estos hechos”, expresó Jorge durante el acto, al subrayar la importancia de sostener viva la memoria colectiva.

Entre la ordenanza y la memoria activa

El jefe comunal también hizo referencia al cumplimiento de la normativa que impulsó este reconocimiento, destacando que, más allá de las fechas, lo relevante es concretar estos actos.

En esa línea, valoró el rol de Alberto Tell, hijo del homenajeado, a quien definió como un dirigente “de diálogo abierto y compromiso con la provincia”.

“Su despacho en Buenos Aires siempre estuvo abierto, sin importar los colores políticos”, señaló Jorge, en un gesto que buscó destacar la transversalidad del homenaje.

Un espacio para recordar

Durante la ceremonia, el intendente remarcó que la plazoleta funcionará como un punto de encuentro y reflexión para la comunidad.

“Máximo tiene hoy un lugar donde ser recordado, donde dejar una flor y mantener viva su memoria”, sostuvo.

El gesto se inscribe en una política más amplia de señalización de espacios vinculados a la memoria en la capital jujeña, en sintonía con iniciativas impulsadas en todo el país.

La voz de la familia

Visiblemente emocionado, Alberto Tell agradeció el reconocimiento y recordó el contexto en el que vivió su padre.

“Siento un gran orgullo de estar presente hoy. Esto nace de una ordenanza impulsada por mi hermano Miguel Morales junto a concejales de distintas fuerzas políticas”, afirmó.

También evocó los años de persecución: “Fue una época muy dura para los sindicalistas argentinos. Fueron años de oscuridad y represión”.

Memoria, política y presente

El acto reunió a dirigentes, ex funcionarios, vecinos y referentes de distintos espacios políticos, en una imagen que buscó reflejar consenso en torno a la memoria.

“Verlos a todos juntos es el verdadero homenaje”, concluyó Alberto Tell, en una frase que sintetizó el clima del encuentro.

A medio siglo del golpe, la nominación de la “Plazoleta Máximo Tell” no solo recupera una historia personal, sino que reactualiza una pregunta colectiva: cómo y desde dónde se construye memoria en el presente.