El acto contó con la presencia del gobernador Carlos Sadir, el jefe de Gendarmería Nacional Argentina, Claudio Miguel Brilloni; el embajador argentino en Bolivia, Marcelo Massoni; y el intendente local, Dante Velázquez, además de autoridades de Migraciones, Aduana y legisladores.

Tras recorrer las nuevas instalaciones, la ministra supervisó el funcionamiento del sistema biométrico facial y los scanners destinados al control de mercaderías, que forman parte del esquema de modernización del complejo fronterizo.

Tecnología y control en la frontera

Las obras incluyen carriles diferenciados para vehículos, un área de control para camiones con scanner de carga y más de 60 cámaras de videovigilancia en el predio. También se incorporaron sistemas de identificación biométrica y verificación documental.

Dimos un paso concreto para tener una frontera moderna, ágil y segura”, afirmó Monteoliva durante el acto protocolar. Y agregó: “Esta obra es la culminación de un proyecto iniciado en 2018 que había quedado inconcluso”.

Desde el Gobierno nacional destacaron que la intervención apunta a fortalecer los controles y agilizar el tránsito en un paso clave para el intercambio regional.

Un nodo estratégico del norte

El gobernador Carlos Sadir subrayó la relevancia del paso fronterizo al señalar que “La Quiaca es la puerta norte de Argentina y un punto clave para el corredor bioceánico”.

Según indicó, la incorporación de tecnología “implica un crecimiento sustancial en infraestructura y en los lineamientos de seguridad”, con impacto directo en las economías regionales.

Por su parte, viceministro de Régimen Interior y Policía de Bolivia, Hernán Paredes Muñoz, destacó el trabajo conjunto entre ambos países para combatir delitos transnacionales. “Venimos reforzando políticas de control para enfrentar problemáticas como el narcotráfico”, afirmó.

Más tránsito y proyección regional

Durante su discurso, Monteoliva aportó datos sobre el movimiento en el paso internacional. En 2025, unas 2,5 millones de personas cruzaron por “Horacio Guzmán”, consolidándolo como uno de los puntos de mayor tránsito del norte argentino.

En enero de 2026 se registraron 265 mil movimientos migratorios, lo que representa un aumento del 17% respecto al mismo mes del año anterior. En el primer bimestre, el flujo superó el medio millón de personas.

“Este crecimiento no es casual, responde a condiciones de orden y previsibilidad para el intercambio”, sostuvo la ministra.

Seguridad y cooperación bilateral

La funcionaria también destacó el rol de las fuerzas federales, en especial de la Gendarmería Nacional Argentina, en el control del paso y la articulación con autoridades bolivianas.

“El trabajo coordinado garantiza que cada medida se cumpla y fortalece la seguridad en la frontera”, señaló.

La inauguración del renovado paso internacional posiciona a La Quiaca como un nodo estratégico para el tránsito regional, en un contexto de creciente circulación de personas y mercancías entre Argentina y Bolivia.