Cruce político tras el fallo
Las declaraciones del mandatario bonaerense se produjeron luego de que Milei lo calificara como “inútil e incompetente” por su rol durante el proceso de estatización de la petrolera, llevado adelante en 2012 bajo el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
En respuesta, Kicillof defendió la legalidad de la medida: “Ese proceso se hizo en base a normas y leyes de la Constitución Nacional que le da derecho a los países a declarar determinado bien como patrimonio de interés estratégico”.
El dirigente remarcó que la reciente decisión de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York “reafirma” los argumentos jurídicos que impulsaron la expropiación.
“Le daba la razón a los buitres”
En una entrevista televisiva, Kicillof fue más allá y apuntó directamente contra la postura del Presidente durante el litigio. “La novedad con Milei es que le dio la razón a los buitres. Entonces yo era un inútil, porque los buitres tenían razón”, sostuvo.
Además, agregó: “Se equivocó muy feo, muy fuerte. No sé si la va a arreglar siguiendo con los insultos. La defensa argentina siguió por la misma línea y Milei defendía a los fondos buitres para atacarme a mí”.
Para el gobernador, el fallo favorable representa no solo un alivio judicial, sino también una validación política de la estrategia adoptada durante su gestión como ministro de Economía.
Vaca Muerta y el control energético
Kicillof destacó que la expropiación permitió recuperar el control de recursos estratégicos, en particular Vaca Muerta. Según afirmó, esa decisión es la que hoy posibilita a la Argentina sostener variables macroeconómicas clave.
“Gracias a esa medida, hoy el país tiene control sobre un área central de producción energética”, señaló, en referencia al impacto en la balanza energética y el superávit fiscal.
Críticas al vínculo con Estados Unidos
El mandatario bonaerense también cuestionó las declaraciones de Milei sobre una posible influencia de su relación con el expresidente estadounidense Donald Trump en la resolución del caso.
“Si por la relación entre los presidentes lograron dar vuelta un fallo en Estados Unidos, sería un papelón enorme, una confesión”, advirtió.
En ese sentido, consideró “poco serio” atribuir la decisión judicial a factores políticos o personales y planteó interrogantes sobre la estabilidad de los fallos si dependieran del signo político de los gobiernos.
Sin disculpas, pero con pedido de reunión
Consultado sobre una posible disculpa presidencial, Kicillof fue tajante: “No espero nada”. Sin embargo, dejó abierta la puerta a un encuentro institucional.
“Espero una reunión para hablar de los problemas que sus políticas están generando en la provincia. Si en esa reunión quiere preguntarme algo, lo hablaremos”, expresó.
En medio de la disputa, el fallo por YPF no solo reactivó el debate sobre la expropiación, sino que volvió a exponer la tensión política entre Nación y provincia, en un escenario donde la discusión energética se mezcla con la confrontación directa entre sus principales protagonistas.



