En línea con la política de ajuste del gasto público, la Cámara de Diputados de la Nación Argentina puso en marcha un régimen de retiros voluntarios destinado a empleados legislativos, con un cupo limitado de 300 vacantes.
La medida se formalizó a través de la resolución 56/25 bajo el nombre de “Régimen de Retiro Previo a la Jubilación” y tendrá vigencia por 90 días desde el 1 de enero de 2026. La iniciativa alcanza al personal de Planta Permanente y de Planta Temporaria —afectado a estructuras orgánicas aprobadas— que cuente con más de dos años de antigüedad y haya cumplido funciones hasta 60 meses, además de reunir 30 años de aportes.
El esquema establece como requisito etario 60 años o más para los varones y 55 años o más para las mujeres. La oferta incluye la indemnización correspondiente al salario bruto más un adicional del 10 por ciento.
La decisión se inscribe dentro del programa de reducción del Estado que promueve el presidente Javier Milei, quien durante la apertura del 144° período de sesiones ordinarias anunció que avanzará con reformas del Código Civil, del Código Comercial y una reforma tributaria para —según definió— “construir un marco legal robusto que permita el desarrollo primario de los argentinos”.
En ese mismo discurso, el mandatario elogió al ministro de Economía Luis Caputo por la reducción de cinco puntos del déficit fiscal en el inicio de la gestión.
La implementación del plan de retiros voluntarios en Diputados se suma así a la serie de medidas orientadas a disminuir el gasto público y reordenar la estructura del Estado nacional, en medio de un debate político que sigue generando fuertes repercusiones dentro y fuera del Congreso.



