En una decisión que buscó mostrar rapidez política, el presidente Javier Milei promulgó este jueves el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, apenas horas después de que el Senado le diera sanción definitiva.

La confirmación llegó a través del canciller Pablo Quirno, quien destacó en redes sociales que “la promulgación permite a la Comisión Europea aprobar la aplicación provisoria del Acuerdo Mercosur–Unión Europea”. En el oficialismo admitían que el objetivo era acelerar al máximo los tiempos administrativos para que el tratado comience a regir cuanto antes.

Tras la promulgación, el Gobierno comunicará formalmente a los depositarios del pacto —la República del Paraguay, que ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur, y la Secretaría General del Consejo Europeo en Bruselas— que la Argentina ya cumplió con todos los procedimientos legales internos necesarios para la aplicación del tratado.

Además, el Poder Ejecutivo procederá a la publicación inmediata de la norma en el Boletín Oficial (BORA), trámite administrativo que le otorga plena vigencia dentro del territorio argentino.

Con este paso, la Casa Rosada busca habilitar la aplicación provisoria del acuerdo mientras avanzan los procesos internos en los demás países miembros de ambos bloques.

Para el Gobierno de Milei, el tratado representa una herramienta clave para reducir costos de importación y ampliar las oportunidades de exportación de productos argentinos hacia el mercado europeo.

En un comunicado, la Oficina del Presidente calificó el entendimiento como “un paso fundamental para la inserción internacional y consolidar un marco de cooperación estratégica con uno de los principales bloques económicos del mundo”, en referencia a la Unión Europea.

El texto oficial también remarcó que el acuerdo contribuirá a fortalecer la competitividad de los sectores productivos, promover el desarrollo económico, generar condiciones favorables para la inversión y ampliar el acceso a mercados bajo “reglas claras y previsibilidad”.

En ese marco, el Presidente agradeció a los legisladores que acompañaron la iniciativa en el Congreso y expresó su deseo de que los parlamentos de los demás países miembros del Mercosur actúen con la misma celeridad que la Argentina.

Con la promulgación ya firmada, el foco se traslada ahora al plano internacional. El ritmo de implementación dependerá de las definiciones institucionales tanto en el Mercosur como en Europa, donde aún restan instancias administrativas y políticas para que el acuerdo despliegue plenamente sus efectos comerciales.