El presidente Javier Milei encabezará este domingo 1° de marzo la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación Argentina y, al término de la ceremonia, convocará a una cena con diputados y senadores oficialistas en la Quinta de Olivos.

La actividad marcará el inicio formal del período legislativo 2026 y será la tercera apertura de sesiones del mandatario desde su llegada a la Casa Rosada. El discurso está previsto para las 21 horas y será transmitido por cadena nacional. Milei hablará desde un atril ubicado en el recinto de la Cámara de Diputados, frente a los 257 legisladores, los 72 senadores y la vicepresidenta Victoria Villarruel.

Según trascendió desde fuentes oficiales, el mensaje buscará recuperar la “épica libertaria” y detallar la hoja de ruta legislativa que el Ejecutivo intentará impulsar este año, al que en el oficialismo definen como “el más reformista de la historia”. Entre los principales objetivos aparecen la reforma laboral y una serie de iniciativas económicas y judiciales.

La organización del evento es coordinada por equipos de ceremonial del Senado, Diputados y Casa Rosada, bajo la órbita de Presidencia. La sesión será iniciada formalmente por Villarruel y, tras el cuarto intermedio y la firma del acta correspondiente, el Presidente brindará su discurso, que se estima se extenderá por poco más de 30 minutos.

Tras la exposición en el Congreso, la residencia presidencial será sede de un agasajo destinado, en principio, a legisladores de La Libertad Avanza y a integrantes del Gabinete. En el oficialismo describen el encuentro como una reunión “pura”, orientada a consolidar el bloque propio luego de las últimas negociaciones parlamentarias.

A diferencia de lo ocurrido en 2025, cuando el encuentro se realizó en Casa Rosada, este año el convite tendrá lugar en Olivos. El menú aún no fue confirmado, aunque versiones extraoficiales deslizan que podría tratarse de un asado.

En este marco, se da por descontada la ausencia de la vicepresidenta Villarruel, cuya relación con el jefe de Estado atraviesa un período de fuerte tensión política. Desde el entorno presidencial sostienen que no forma parte de la mesa de decisiones del Gobierno, una postura que fue explicitada públicamente por el vocero y jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

La apertura de sesiones se desarrollará en un escenario político particular. En las últimas semanas, el peronismo sufrió el desprendimiento de tres senadores vinculados a gobernadores aliados, lo que modificó la correlación de fuerzas en la Cámara alta. Entre los mandatarios mencionados aparecen Ricardo Quintela, uno de los principales críticos del Presidente, y referentes provinciales como Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz.

Desde el oficialismo aseguran estar cerca de alcanzar mayorías especiales en determinados proyectos clave y trabajan contrarreloj para que el Presidente llegue al domingo con avances legislativos que fortalezcan su posición política.

Así, la jornada combinará institucionalidad y gesto partidario: discurso ante la Asamblea Legislativa y, luego, una cena en Olivos para alinear filas de cara a un año que el Gobierno anticipa como decisivo en su agenda de reformas.