En términos interanuales, los sueldos avanzaron 28,8% durante 2025, mientras que la inflación acumuló 31,5%, lo que arrojó una caída real del 2,1%. El retroceso anual se explicó por la merma del último cuatrimestre, cuando el poder adquisitivo descendió 2,5%.

El impacto en públicos y privados

El segmento más afectado volvió a ser el de los trabajadores estatales. En diciembre, los salarios públicos aumentaron apenas 1% nominal y registraron una caída real del 1,8%.

En el sector privado, en cambio, los ingresos crecieron 2,5% nominal, lo que implicó una baja real del 0,3%, según cálculos elaborados en base a los datos oficiales.

Si se toma como referencia noviembre de 2023, inicio de la gestión de Javier Milei, los salarios registrados acumulan una caída real del 7,1%. En ese período, los públicos perdieron 17,03% de su poder adquisitivo y los privados 1,55%.

Cuatro meses consecutivos a la baja

La Secretaría de Trabajo informó que el salario real del sector privado cayó 0,5% en diciembre, según datos preliminares. De esta manera, acumuló cuatro meses consecutivos en descenso.

El economista Gabriel Caamaño señaló que los ingresos privados se retrotrajeron “a niveles de septiembre-octubre de 2024”. Por su parte, el sociólogo Daniel Schteingart explicó que la caída responde a que “los haberes se actualizan por la inflación pasada, que en general es más baja que la del mes corriente”.

“Por ese motivo caen los salarios reales. También cuando se desaceleran los precios suele ocurrir lo inverso”, sostuvo el especialista.

La discusión por el IPC actualizado

El debate también se centra en la medición de la inflación. Algunos economistas advierten que, si se utilizara el IPC actualizado con la canasta 2017/18 (ENGHo), la pérdida sería mayor.

Según estimaciones privadas citadas en el informe, el sector público habría perdido hasta 22,6% de poder adquisitivo en 2025 bajo esa metodología, mientras que el privado habría retrocedido 8,1%.

Con estos datos, los salarios formales cerraron el año con una caída real que reabre la discusión sobre paritarias y actualización de ingresos en 2026, en un contexto donde la evolución de la inflación seguirá siendo determinante.