El Gobierno nacional formalizó este lunes la firma del primer contrato de concesión vial que da inicio operativo a la Red Federal de Concesiones (RFC), un ambicioso plan que busca reconfigurar la infraestructura de rutas y autopistas del país con participación del sector privado. El acuerdo habilita la posesión, administración y mantenimiento de 741 kilómetros de rutas, correspondientes a los Tramos Oriental y Conexión de la Etapa I del programa.

La confirmación fue realizada por el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de su cuenta en la red social X, donde destacó que los tramos concesionados forman parte del corredor del Mercosur, un eje vial clave para el comercio exterior argentino. “Estos kilómetros facilitan el intercambio con Brasil y Uruguay y conectan pasos fronterizos estratégicos”, señaló el funcionario.

Entre las obras incluidas se destaca el Puente Rosario–Victoria, sobre el río Paraná, una infraestructura fundamental para la vinculación entre provincias y el acceso a puertos y centros productivos del Gran Rosario, una de las principales áreas logísticas del país.

La firma del contrato se enmarca en un proyecto de mayor alcance que prevé la creación de una red vial concesionada de más de 9.000 kilómetros, con el objetivo de reducir costos para el sector productivo y reemplazar un esquema que el Gobierno considera deficitario por uno “transparente, competitivo y sin subsidios directos del Tesoro”.

En cuanto a los tramos específicos, el Tramo Oriental comprende rutas nacionales de alto tránsito de cargas, entre ellas sectores de las rutas nacionales 12 y 14, mientras que el Tramo Conexión incluye la Ruta Nacional 174, donde se ubica el puente que une Rosario con Victoria. En conjunto, los 741 kilómetros atraviesan las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes.

Según información oficial, en la licitación nacional e internacional de esta etapa se presentaron siete ofertas, todas por debajo del tope máximo establecido en el pliego, lo que fue destacado por las autoridades como un indicador de eficiencia y transparencia en el proceso de adjudicación.

El esquema de concesión establece que las empresas privadas asumirán la gestión integral de los tramos, incluyendo el mantenimiento, la ejecución de obras y la explotación mediante peajes, bajo condiciones y tarifas máximas reguladas. Para facilitar el financiamiento, el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) puso a disposición líneas de crédito específicas, consideradas clave para concretar el acuerdo.

Desde el Ejecutivo sostienen que este modelo permitirá mejorar la calidad y continuidad del mantenimiento vial, al tiempo que reduce la dependencia de fondos públicos para sostener la infraestructura estratégica del país.