Fuentes cercanas a la Casa Rosada remarcaron que la línea de acción es mantener una cooperación estrecha con Estados Unidos, evitando declaraciones públicas que puedan interferir en las negociaciones que Donald Trump lleva adelante con la presidenta recientemente jurada, Delcy Rodríguez.

“Es falso”, respondieron desde el entorno libertario ante las versiones que vinculaban a Milei con gestiones internacionales para favorecer a González Urrutia.

El presidente argentino reconoció la legitimidad de González Urrutia como mandatario electo tras los comicios de diciembre, aunque aclaró que su rol en la transición debe ser definido más adelante. Trump, por su parte, relativizó la centralidad del dirigente opositor y descartó respaldar a María Corina Machado, al considerar que “no cuenta con el apoyo ni el respeto del país”.

Funcionarios argentinos que mantienen diálogo con Washington señalaron que la prioridad es evitar un escenario de anomia política y que cualquier designación improvisada podría agravar la crisis. En ese sentido, coincidieron con el diagnóstico estadounidense de que Rodríguez debe demostrar capacidad de liderazgo y distanciarse del ala militar más dura, que presiona para conservar poder.

La captura de Nicolás Maduro y su traslado a custodia estadounidense abrió un nuevo capítulo en la relación bilateral entre Caracas y Washington. Trump definió que el foco estará puesto en garantizar el acceso al petróleo venezolano, incluso imponiendo una “cuarentena” militar sobre las exportaciones como herramienta de presión.

Con información de: Infobae