Según señalaron los legisladores, el operativo militar constituye una violación directa de la Carta de las Naciones Unidas y de los consensos regionales que establecen a América Latina y el Caribe como Zona de Paz. En ese marco, alertaron sobre el impacto político, institucional y geopolítico que este tipo de acciones puede generar en toda la región.

Condena parlamentaria y advertencia regional

En el documento, los bloques parlamentarios calificaron los hechos como “una agresión armada inadmisible” y remarcaron que la utilización unilateral de la fuerza en territorio extranjero sienta un precedente de extrema gravedad para la convivencia internacional.

“La vulneración de la integridad territorial de un país, mediante acciones militares unilaterales, pone en riesgo la estabilidad regional, erosiona el multilateralismo y debilita los mecanismos pacíficos de resolución de controversias”, expresaron los legisladores.

Asimismo, sostuvieron que este tipo de intervenciones no solo afectan al país involucrado, sino que proyectan consecuencias políticas y diplomáticas sobre el conjunto de América Latina y el Caribe.

El antecedente histórico de las intervenciones

Los bloques peronistas recordaron que la historia latinoamericana ofrece numerosos ejemplos de las consecuencias de la injerencia externa y de las intervenciones militares unilaterales. Según señalaron, estas acciones derivaron, en reiteradas oportunidades, en escenarios de violencia, desestabilización institucional y retrocesos democráticos.

En esa línea, advirtieron sobre el riesgo de naturalizar el uso de la fuerza como herramienta de política exterior, en detrimento del diálogo, la diplomacia y los organismos multilaterales creados para la resolución pacífica de conflictos.

Reclamo a la comunidad internacional

En el comunicado, los legisladores reclamaron una respuesta clara y firme de la comunidad internacional, en particular de las Naciones Unidas, ante lo ocurrido en Venezuela. Consideraron indispensable que los organismos multilaterales actúen con responsabilidad para preservar el derecho internacional y evitar que se consoliden prácticas contrarias a los principios que rigen el sistema internacional.

“El silencio o la inacción frente a este tipo de episodios contribuyen a debilitar las normas que garantizan la convivencia entre los Estados”, señalaron, al tiempo que insistieron en la necesidad de una reacción institucional que impida la repetición de hechos similares.

La posición argentina en política exterior

Finalmente, las bancadas reafirmaron que la Argentina debe sostener una política exterior basada en la defensa de la paz, el multilateralismo, la no intervención y el respeto irrestricto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados.

En ese sentido, remarcaron que estos principios forman parte de una tradición diplomática histórica del país y constituyen un eje central para la estabilidad regional y la cooperación internacional. El pronunciamiento parlamentario busca instalar el debate en la agenda política y diplomática, en un contexto internacional marcado por una creciente tensión geopolítica.