El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado que el dictador venezolano Nicolás Maduro fue capturado y sacado de Venezuela, luego de lo que definió como un “ataque a gran escala” llevado a cabo por fuerzas estadounidenses. Según detalló, el operativo culminó con el traslado aéreo de Maduro y su esposa, Cilia Flores, fuera del país.
“Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder. El presidente Nicolás Maduro fue capturado y trasladado en avión junto con su esposa”, escribió Trump en su red social Truth Social, donde también anunció que brindará más detalles en una conferencia de prensa prevista para las 11:00 (hora local) en Mar-a-Lago, Florida.
En declaraciones posteriores al The New York Times, el mandatario calificó la intervención como una “operación brillante”, destacando la planificación y la participación de fuerzas militares altamente calificadas. “Ha habido mucha planificación y mucha gente y militares muy buenos”, afirmó.
El anuncio se produjo horas después de que se registraran fuertes explosiones en Caracas, alrededor de las 02:00 de la madrugada (hora local). Vecinos reportaron sonidos de aeronaves sobrevolando la capital, ataques aéreos en las bases militares de La Carlota y Fuerte Tiuna, así como apagones en distintos sectores de la ciudad.
A través de redes sociales, circularon videos que mostraban columnas de humo elevándose desde diferentes puntos, helicópteros Chinook sobrevolando Caracas y cientos de vehículos intentando abandonar las zonas afectadas. Testigos también denunciaron que fuerzas del régimen detuvieron civiles en la vía pública en medio del caos.
“Escuché explosiones desde las dos de la mañana. Las ventanas retumbaron y me escondí en un cuarto sin ventanas”, relató una pensionada de 67 años a AFP. Otro vecino aseguró haber escuchado detonaciones “como una ametralladora, en defensa contra los aviones”.
Los ataques ocurrieron luego de reiteradas advertencias de Trump, quien había desplegado una flota naval en el Caribe y advertido que los días de Maduro en el poder “están contados”. Días atrás, el mandatario estadounidense había confirmado la destrucción de una zona de atraque utilizada por el narcotráfico, en lo que calificó como el primer ataque terrestre en territorio venezolano.
En respuesta, el régimen venezolano denunció una “gravísima agresión militar” por parte de Estados Unidos y declaró el estado de excepción y conmoción exterior en todo el país. A través de un comunicado oficial, el chavismo repudió el ataque y llamó a la movilización del pueblo, acusando a Washington de violar la Carta de las Naciones Unidas y poner en riesgo la estabilidad de América Latina.
La escalada regional se profundizó cuando el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó la movilización de tropas en la frontera con Venezuela, calificando las acciones de Estados Unidos como una agresión a la soberanía regional. Si bien pidió que la crisis se resuelva por la vía del diálogo, advirtió sobre una posible crisis humanitaria en la zona.
La situación mantiene en vilo a la región, mientras la comunidad internacional aguarda precisiones oficiales sobre el paradero de Nicolás Maduro y el alcance real de la operación militar anunciada por la Casa Blanca.



